Sunday, September 16, 2012

LA PRUEBA REINA

Increíble pero cierto. Me corrí 31K

Tras una noche previa un poco rara, como frenética, como que no sabía qué me pasaba, como con energía pero con ganas de dormir, resultado de haberme tomado una bebida nueva con un poco de taurina y guaraná que me puso a mil cuando lo que quería era descansar -- error! Aún así, me levanté por la mañana lista para mi aventura de 31k. Eran 32 lo que tenía que hacer en realidad y según los cálculos de gente que ya había hecho esa vuelta, pero cuando los contabilizamos ya en el terrero, fueron 31.  Pero bueno potato - patata... same thing. El caso es que ME LOS CORRÍ.

Superficie: road. Más dura que una autopista gringa. Qué berraco pavimento más tieso... con decirles que me dolían los muslos a la hora de estar corriendo... y todavía quedaban 2h y media más!!! Pero bueno, no me quedaba otra opción sino aguantar. Me había tomado un Motrin antes de salir (ibuprofeno 400mg), pues me tocó zamparme un dolex forte por ahí en el camino (acetaminofén 500mg) y aún así acabé con las piernas moribundas. Algo raro pasaba... tal vez fallé en la alimentación en esa semana previa. 

-- Después de consultar con algunos expertos, la conclusión a la que se llegó es que por un lado, los músculos de los muslos están claramente cansados, un poco agotados. Y por el otro, y es el tema más importante, es que me hace falta reponer el sodio y el potasio durante la trotada, el Gatorade está lejos de ser suficiente, así que me pusieron ahora a comer unas sales durante la trotada, para compensar eso. --

La experiencia fue dura, pero muy satisfactoria. 

Primero, debo agradecer la inigualable compañía. Pude conversar con mi papá que estuvo a mi lado en bicicleta, después con mi maridito que me acompañó trotando los últimos 14-15 kmts y sentir el apoyo de mi mamá que iba en el carro detrás... jajaja no me puedo quejar! 

La trotada era retadora mental y físicamente. Era una carretera amplia, de doble vía, donde pocos carros pasaban e iban a 80 - 100 km/h. No había un paisaje muy bonito al rededor, era carretera y más carretera, así que la música se volvió fundamental. Y fuera de eso, tocaba hacerla ida y regreso. Así que sabía que por donde estaba corriendo iba a pasar unas cuantas horas después. No muy alentador. Tuve tiempo para oir música, pedirle dolex a mi mamá, tomar agua, tomar gatorade, comer gel y comer power bar. Ya a este nivel si uno no se alimenta, se muere. Así simplemente. Jajaja!

Por alguna razón que todavía no me puedo explicar, se me hizo más eterna la ida que el regreso. Tal vez porque no conocía bien la carretera y nada que encontraba el punto de retorno, pero el ángel de la guarda que está en el cielo y los 3 angelitos que llevaba conmigo, me ayudaron a soportarlo. Superé un par de dolores de estómago, una medio maluquerita que me quería dar por tanto dulce de los geles y gatorade, todo se superó y seguí a mi ritmo. 

Las subiditas leves pero larguitas, pegaban duro ya en el sol de medio día. El reloj se me paró del todo cuando le puse pausa... todo lo que podía pasar pasó. No mentiras. No es verdad, nada pasó. Simplemente seguí y seguí y al final rematé con entusiasmo, gracias a un par de canciones que me llevaron a la gloria. 

Qué sentimiento de satisfacción!!! No me imagino lo que sentiremos Naty y yo el 7 de octubre cuando lleguemos a esa meta... Dios Mío...

Sólo me queda estar eternamente agradecida con mis acompañantes por medírsele a esa jartera de plan (verme trotar 3h40min) y apoyarme todo el camino. 

Por ahora estoy en recuperación de los muslos desgastados, ayer me pusieron suerito con una mano de vainas para acelerar la recuperación y tendré que comer más proteína de aquí a la carrera. 

La canción que me salvó la vida fue The Fighter by Gym Class Heroes. La recomiendo para este tipo de momentos. 

Como ya en estas 3 semanas que quedan siguen únicamente trotadas más cortas, sólo queda decir que... ESTOY LISTA.

HERE I COME CHICAGO!

No comments:

Post a Comment